El primer paso para la colocación de una prótesis ocular es la cirugía para retirar el ojo dañado. Dependiendo de la condición del ojo, el procedimiento puede ser una enucleación (extirpación completa del ojo) o una evisceración (extirpación del contenido interno del ojo, dejando intactas las estructuras externas).
Después de la cirugía, existe la posibilidad de insertar un implante ocular en la cavidad vacía para mantener la forma de la cuenca ocular. Sobre este implante se coloca la prótesis ocular. Es crucial esperar a que la herida quirúrgica sane completamente antes de colocar la prótesis definitiva, lo que puede tardar entre 6 y 8 semanas